Un siglo de investigación agrícola en TARS
Por Miosotis González Figueroa
PRENSA RUM

La Estación Experimental de Agricultura Tropical (TARS, por sus siglas en inglés) del Departamento de Agricultura Federal celebró recientemente un siglo de establecida en Mayagüez, según un Acta del Congreso de los Estados Unidos, con el fin de realizar estudios sistemáticos de los problemas que afectan la agricultura de la Isla y así adquirir información útil y práctica para los agricultores.

Su misión es llevar a cabo investigaciones agrícolas para mejorar la diversidad genética de cultivos como el sorgo, uno de los cereales más importantes del mundo, y la habichuela, mediante la conversión de germoplasmas (genotipos) tropicales a unos que se puedan adaptar a zonas templadas utilizando técnicas de hibridación convencionales. También, introducir, preservar, evaluar, regenerar, distribuir y desarrollar sistemas de manejo para cultivos tropicales, en su mayoría frutas, que son de gran importancia económica para las áreas insulares y los Estados Unidos.

Los logros que ha obtenido la Estación Experimental de Investigaciones en Agricultura Tropical son muchos y de gran contribución, según comentó el investigador principal y director, doctor Ricardo Goenaga. Entre éstos, mencionó la entrada de la vainilla en 1909; la introducción de variedades resistentes al ataque viral que afectó la caña durante el año 1919; la utilización del sapo para control biológico del gusano blanco, que atacaba las raíces de la caña de azúcar en 1920, y un programa extensivo para la producción de bambú y sus usos, lo que produjo una industria en la Isla en 1935, entre otros logros.

Junto con el desarrollo de TARS, el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM), en sus 90 años de fundación, también ha participado en la historia de la Estación. Ambos tienen un acuerdo de colaboración (Research Support Agreement) que les permite una estrecha relación al punto de que la mayoría de los estudios de campo que se realizan para evaluar variedades de frutas exóticas se están llevando a cabo en subestaciones de la Estación Experimental Agrícola del RUM. Estas son las subestaciones de Corozal, Juana Díaz y Adjuntas.

Como resultado de este acuerdo de colaboración entre TARS y el RUM, hace alrededor de cuatro años se implementó un Research Apprenticenship Program mediante el cual TARS le provee un estipendio de mil dólares por estudiante a un total de cuatro estudiantes de la Facultad de Ciencias Agrícolas del RUM mientras hacen su práctica de verano y a la vez cumplen con un requisito de graduación. Durante el internado de seis semanas se pretende que los estudiantes obtengan experiencia en varias áreas de investigación agrícola, técnicas agronómicas y hortícolas modernas para la producción eficiente de cultivos, técnicas de propagación vegetativa utilizando cultivo de tejido y técnicas para la detección de diferentes elementos químicos en tejidos de plantas, suelo y agua, utilizando absorción atómica y espectrofotometría. Además, practican técnicas modernas de genética molecular.

Debido a la estrecha relación que existe entre el Colegio y TARS, hay varios científicos que tienen nombramientos ad honorem en diferentes departamentos de la Facultad de Ciencias Agrícolas. También sirven como representantes de la Escuela Graduada en exámenes de tesis. Gran parte de este estudiantado utiliza los laboratorios de las instalaciones de TARS para llevar a cabo los trabajos de investigación.

“Actualmente, el programa de investigación de TARS cuenta con seis proyectos cuya misión es introducir, evaluar, preservar, multiplicar y distribuir germoplasma de sorgo, cacao y frutas exóticas, tales como rambután, mangostín, mamey sapote, carambola, níspero, guineo, plátano, Annona, lychee y longan. También desarrolla sistemas eficientes de producción para frutas exóticas y mejora e incorpora genéticamente la resistencia a enfermedades y estrés a germoplasma de habichuelas”, sostuvo Goenaga.

El grupo de profesionales de la Estación cuenta con seis científicos: entre éstos dos geneticistas, un horticultor, un itopatólogo, un entomólogo y un fisiólogo. Además, un químico, cuatro agrónomos y varios técnicos de investigaciones, los cuales son claves para el desarrollo de las investigaciones.

Entre las metas futuras de este centro de investigaciones están establecer y desarrollar colecciones de germoplasmas de frutas exóticas que permitan la producción de una nueva industria, además de continuar con las investigaciones en genética molecular que ayuden a la caracterización de germoplasma de sorgo. También es de gran importancia desarrollar el germoplasma de habichuela para que posea resistencia a las múltiples enfermedades que afectan a esos cultivos.

Recientemente se sumó a esta lista de investigaciones establecer una colección de cacao que contenga una gran diversidad genética ya que, según Goenaga, la industria del cacao es una de las más importantes a nivel mundial. La única estación experimental de Puerto Rico dedicada al mejoramiento de la agricultura local y mundial y el doctor Goenaga y su grupo de científicos profesionales les exhortan a visitar y conocer las instalaciones de TARS en Mayagüez, a la vez que celebran junto a ellos y el RUM los 100 años de la Estación en la Isla.

El doctor Ricardo Goenaga, tercero de izquierda a derecha, comparte con varios científicos durante los actos de aniversario de TARS.